****El HEXAGRAMA****
El hexagrama es el símbolo del poder humano equilibrado por la conciencia. Son dos triángulos invertidos, que colocados sobre el Árbol de la Vida, coinciden los vértice superior e inferior con las sefirá Daat y Yesod respectivamente. Los ángulos del triángulo que apunta hacia arriba quedan en Netzach y Hod, y los del otro triángulo quedan en Geburah y Chesed. Tiferet queda en el centro de la estrella de seis puntas.
La conciencia controla cada sefirá y equilibra en Tiferet. El poder visualizador está en paz y armonía. El poder mágico es el poder de las esferas conformadas por el hexagrama. Maljut es la concreción de la acción de este poder. El espíritu se manifiesta a través de la conciencia en las esferas inferiores equilibrándolas.
Para que este poder se manifieste es necesario trabajar sobre estas esferas. A esto se le llama sugestión y son varias las técnicas que pueden emplearse. Rituales y ceremonias cumplen con esta función pero el camino más seguro es el interior.
La meditación y la conciencia permanente (con las técnicas de control mental) permiten ir controlando las esferas a medida que nos vamos haciendo concientes de cada acto y de cada reacción inconsciente. Meditar es ser consciente, es practicar la conciencia para luego dominar las esferas inferiores.
Las técnicas externas pueden sugestionar, pero pueden no conducir a la conciencia o iluminación. Si nos perdemos en el camino, corremos peligro de caer en el abismo. Por ello es necesario un verdadero guía con este método.
Debemos aclarar esto: el poder puede estar presente aunque no haya conciencia. Podemos verlo como dos cosas distintas pero se terminan uniendo al final si se sigue la dirección correcta. El poder mágico está en la sugestión o control de las esferas centrales y la iluminación está en la conciencia. Pero si me vuelvo conciente, controlo las esferas y puedo despertar el poder mágico. Es decir, si practico la conciencia, logro una sugestión controlada por mi Espíritu. Si hago al revés, es decir, si me sugestiono antes de ser conciente con técnicas externas, puedo llegar a la luz pero también puedo caer en la oscuridad.
También puedo practicar la conciencia y hacer alguna técnica externa que me permita recibir energía universal para equilibrarme y sugestionarme positivamente. Aquí yo hago descender la energía y no hay riesgo siempre y cuando practique la conciencia. Pero si quiero elevar la energía de lo más denso hacia arriba, necesariamente debo ser conciente y equilibrado.
Cada esfera se sugestiona o controla para lograr despertar el poder. Yesod representa los poderes psíquicos que canaliza a las demás esferas. Es un intermediario que lleva hacia la acción las energías mentales. Netzach se trabaja llevando las emociones a un plano positivo, eliminando cada sentimiento frustrante y limitador como el miedo o la ansiedad. Hod se opera poniendo al intelecto a las órdenes del poder, alejándolo de toda duda racional y usándolo para las operaciones mágicas complejas.
Mientras que Netzach es la magia chamánica, ancestral, Hod es la magia ceremonial, alquímica. Pero sin dudas que ambas esferas deben operar juntas para ser funcionales. No hay dualidad; esta es aparente frente a los ojos inconscientes que separan y se embriagan en el tiempo y el espacio.
Geburah es la voluntad; sin ella no hay poder, no hay nada. Debe trabajarse día tras día sin cesar y sin caer en el camino. Chesed es la memoria, la que puede recibir los archivos cósmicos donde se almacena cada acto y hecho. Para el ojo dormido, es una secuencia lineal en el espacio, pero la ilusión de la proyección de la conciencia genera esta confusión. Es núcleo o partícula original está en la conciencia universal y todo está contenido en ella. No hay separación y todo es posible. La memoria es este poder unitario que derriba tiempo y espacio y todo lo logra. Voluntad y memoria conjugan un poder de captación de esencia que confluye en Tiferet. Esta esfera recibe todas las influencias de arriba y abajo y se transforma en la visualización poderosa; es la clave del sistema. Sin visualización no hay poder. Tiferet desciende su poder hacia Yesod que fundamenta la acción final.
Si trabajo la sugestión externamente debo ir esfera por esfera para lograr mi objetivo (aunque la separación de las esferas es una ilusión). Una vez logrado esto, puedo descender energía universal y ascender energía vital.
Cuando desciendo energía aparece otro símbolo: el pentagrama. La punta hacia arriba significa que busco a mi Espíritu, a la conciencia y que la energía Divina baja hacia mí. Si mi práctica es interna, primero busco la conciencia y a medida veo la luz, voy operando sobre las esferas inferiores. El pentagrama tiene su vértice en Daat. Este símbolo representa una técnica externa de descenso energético y armonización cósmica.
En cambio, si asciendo energía vital, el pentagrama apunta hacia abajo (hacia Yesod). El poder psíquico se comunica con la materia densa para la elevación energética. Pero la conciencia queda aislada y sólo dependo del equilibrio de Tiferet (visualización). Si bajo a las profundidades debo tener claro que Tiferet debe estar equilibrado. Si esto no ocurre, la energía liberada aumenta mis desequilibrios.
El camino de la inconsciencia a la conciencia es la cruz. El vertical es más largo hacia abajo; es el camino más largo, pero al llegar al punto de cruce con el horizontal se contempla la falsedad de la dualidad. Si no se trasciende no se llega al vertical superior. Este es el momento más difícil.
Si despierto poderes sin conciencia, me quedo en ese punto. Cuando despierto primero la conciencia, los poderes aparecen por añadidura y puedo bajar al abismo sin peligro. Pero primero muero en la cruz para luego renacer glorificado (iluminado).
Para ello nosotros preferimos el camino interno que es la meditación y las técnicas de control mental. Luego de cierto autodominio pueden usarse algunas técnicas de descenso de energía Divina. Llegado el momento, la visualización será poderosa y equilibrada y podrá ascenderse la energía vital sin peligro.
Entonces, vemos que se puede tener poderes sin tener conciencia. Si se trabaja con sugestión externa, quizás se llegue a la luz o quizás se llegue a las sombras. La fe mueve montañas y la voluntad inquebrantable es invencible, pero sin conciencia no hay luz.
Hay quienes sólo van hacia la luz, a la conciencia, sin detenerse sobre los poderes de las esferas centrales. Este es el sendero del medio. No tienen interés en el poder mágico aunque lo divisan y captan. Ellos van hacia el Amor Divino sin importar lo mundano. Pero necesariamente deben operar con las esferas inferiores porque están encarnados. Entonces dejan que la conciencia lleve el control sin esfuerzo, intención, preocupación, identificación, conflicto y sin juzgar nada. Incluso, ascienden su energía vital y su visualización es poderosa, pero no se detienen en ello, sino que es una consecuencia de su conciencia. Así, se fluye, se es y se está unido a la Conciencia Universal.
Nuestras técnicas buscan ambas cosas. Buscamos la luz de la conciencia con la meditación y las técnicas de control mental, pero también visualizamos para autosugestionarnos positivamente (siempre después de meditar).
Vemos que en occidente es necesario algo de sugestión (visualización positiva) pero nuestra base es la conciencia, la luz, la meditación, la conciencia permanente, el control mental. Esta es LA RIQUEZA OCULTA.
La conciencia controla cada sefirá y equilibra en Tiferet. El poder visualizador está en paz y armonía. El poder mágico es el poder de las esferas conformadas por el hexagrama. Maljut es la concreción de la acción de este poder. El espíritu se manifiesta a través de la conciencia en las esferas inferiores equilibrándolas.
Para que este poder se manifieste es necesario trabajar sobre estas esferas. A esto se le llama sugestión y son varias las técnicas que pueden emplearse. Rituales y ceremonias cumplen con esta función pero el camino más seguro es el interior.
La meditación y la conciencia permanente (con las técnicas de control mental) permiten ir controlando las esferas a medida que nos vamos haciendo concientes de cada acto y de cada reacción inconsciente. Meditar es ser consciente, es practicar la conciencia para luego dominar las esferas inferiores.
Las técnicas externas pueden sugestionar, pero pueden no conducir a la conciencia o iluminación. Si nos perdemos en el camino, corremos peligro de caer en el abismo. Por ello es necesario un verdadero guía con este método.
Debemos aclarar esto: el poder puede estar presente aunque no haya conciencia. Podemos verlo como dos cosas distintas pero se terminan uniendo al final si se sigue la dirección correcta. El poder mágico está en la sugestión o control de las esferas centrales y la iluminación está en la conciencia. Pero si me vuelvo conciente, controlo las esferas y puedo despertar el poder mágico. Es decir, si practico la conciencia, logro una sugestión controlada por mi Espíritu. Si hago al revés, es decir, si me sugestiono antes de ser conciente con técnicas externas, puedo llegar a la luz pero también puedo caer en la oscuridad.
También puedo practicar la conciencia y hacer alguna técnica externa que me permita recibir energía universal para equilibrarme y sugestionarme positivamente. Aquí yo hago descender la energía y no hay riesgo siempre y cuando practique la conciencia. Pero si quiero elevar la energía de lo más denso hacia arriba, necesariamente debo ser conciente y equilibrado.
Cada esfera se sugestiona o controla para lograr despertar el poder. Yesod representa los poderes psíquicos que canaliza a las demás esferas. Es un intermediario que lleva hacia la acción las energías mentales. Netzach se trabaja llevando las emociones a un plano positivo, eliminando cada sentimiento frustrante y limitador como el miedo o la ansiedad. Hod se opera poniendo al intelecto a las órdenes del poder, alejándolo de toda duda racional y usándolo para las operaciones mágicas complejas.
Mientras que Netzach es la magia chamánica, ancestral, Hod es la magia ceremonial, alquímica. Pero sin dudas que ambas esferas deben operar juntas para ser funcionales. No hay dualidad; esta es aparente frente a los ojos inconscientes que separan y se embriagan en el tiempo y el espacio.
Geburah es la voluntad; sin ella no hay poder, no hay nada. Debe trabajarse día tras día sin cesar y sin caer en el camino. Chesed es la memoria, la que puede recibir los archivos cósmicos donde se almacena cada acto y hecho. Para el ojo dormido, es una secuencia lineal en el espacio, pero la ilusión de la proyección de la conciencia genera esta confusión. Es núcleo o partícula original está en la conciencia universal y todo está contenido en ella. No hay separación y todo es posible. La memoria es este poder unitario que derriba tiempo y espacio y todo lo logra. Voluntad y memoria conjugan un poder de captación de esencia que confluye en Tiferet. Esta esfera recibe todas las influencias de arriba y abajo y se transforma en la visualización poderosa; es la clave del sistema. Sin visualización no hay poder. Tiferet desciende su poder hacia Yesod que fundamenta la acción final.
Si trabajo la sugestión externamente debo ir esfera por esfera para lograr mi objetivo (aunque la separación de las esferas es una ilusión). Una vez logrado esto, puedo descender energía universal y ascender energía vital.
Cuando desciendo energía aparece otro símbolo: el pentagrama. La punta hacia arriba significa que busco a mi Espíritu, a la conciencia y que la energía Divina baja hacia mí. Si mi práctica es interna, primero busco la conciencia y a medida veo la luz, voy operando sobre las esferas inferiores. El pentagrama tiene su vértice en Daat. Este símbolo representa una técnica externa de descenso energético y armonización cósmica.
En cambio, si asciendo energía vital, el pentagrama apunta hacia abajo (hacia Yesod). El poder psíquico se comunica con la materia densa para la elevación energética. Pero la conciencia queda aislada y sólo dependo del equilibrio de Tiferet (visualización). Si bajo a las profundidades debo tener claro que Tiferet debe estar equilibrado. Si esto no ocurre, la energía liberada aumenta mis desequilibrios.
El camino de la inconsciencia a la conciencia es la cruz. El vertical es más largo hacia abajo; es el camino más largo, pero al llegar al punto de cruce con el horizontal se contempla la falsedad de la dualidad. Si no se trasciende no se llega al vertical superior. Este es el momento más difícil.
Si despierto poderes sin conciencia, me quedo en ese punto. Cuando despierto primero la conciencia, los poderes aparecen por añadidura y puedo bajar al abismo sin peligro. Pero primero muero en la cruz para luego renacer glorificado (iluminado).
Para ello nosotros preferimos el camino interno que es la meditación y las técnicas de control mental. Luego de cierto autodominio pueden usarse algunas técnicas de descenso de energía Divina. Llegado el momento, la visualización será poderosa y equilibrada y podrá ascenderse la energía vital sin peligro.
Entonces, vemos que se puede tener poderes sin tener conciencia. Si se trabaja con sugestión externa, quizás se llegue a la luz o quizás se llegue a las sombras. La fe mueve montañas y la voluntad inquebrantable es invencible, pero sin conciencia no hay luz.
Hay quienes sólo van hacia la luz, a la conciencia, sin detenerse sobre los poderes de las esferas centrales. Este es el sendero del medio. No tienen interés en el poder mágico aunque lo divisan y captan. Ellos van hacia el Amor Divino sin importar lo mundano. Pero necesariamente deben operar con las esferas inferiores porque están encarnados. Entonces dejan que la conciencia lleve el control sin esfuerzo, intención, preocupación, identificación, conflicto y sin juzgar nada. Incluso, ascienden su energía vital y su visualización es poderosa, pero no se detienen en ello, sino que es una consecuencia de su conciencia. Así, se fluye, se es y se está unido a la Conciencia Universal.
Nuestras técnicas buscan ambas cosas. Buscamos la luz de la conciencia con la meditación y las técnicas de control mental, pero también visualizamos para autosugestionarnos positivamente (siempre después de meditar).
Vemos que en occidente es necesario algo de sugestión (visualización positiva) pero nuestra base es la conciencia, la luz, la meditación, la conciencia permanente, el control mental. Esta es LA RIQUEZA OCULTA.


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